lunes, 15 de julio de 2013
PRIMEROS RESULTADOS DE LA CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA
Con sólo un mes y medio de aplicación de la nueva normativa sobre certificación energética en los edificios existentes, no sería prudente comenzar a valorar los resultados de las primeras certificaciones. Por varios motivos, entre ellos el estadístico. Sin embargo, en tan poco tiempo y sin haberlo buscado ya he localizado un caso significativo que espero no se extienda y acabe siendo lo normal.
Aquí va el caso: La semana pasada fui a tasar un piso a una población de l'Alt Penedès, construido el año 2005 y aún pendiente de primera ocupación. Situado en un edificio entre medianeras con una única fachada orientada a norte-noreste, sin sombras, pero de tan sólo 26 m² útiles, es decir, una sala-cocina-dormitorio y un aseo, con un balcón y un lavadero exterior; la única abertura comunica el salón-cocina con el balcón; tiene calefacción por radiadores y caldera mixta de gas natural, sin aire acondicionado.
A simple vista, y aún teniendo en cuenta que su construcción es anterior a la aplicación del CTE, más exigente en materia de aislamiento y eficiencia energética que la normativa previa (NBE-CT-79), ya vemos que disponiendo de medianeras de 15 cm, fachada de 30 cm aplacada con mármol travertino por el exterior y balconera de aluminio con doble vidrio y persiana de aluminio, su clasificacion energética no va a ser la peor; lo que está por ver es si obtenemos una "C", una "D" o como mucho una "E", ya que tampoco podemos acceder a la documentación de proyecto que nos podría proporcionar datos sobre los coeficientes de aislamiento de la carpintería o el aislamiento, su grosor, etc.
Todo este preámbulo para nada, puesto que no se nos ha solicitado el certificado energético del inmueble. Sin embargo, a la hora de realizar el estudio de mercado de comparables para la tasación, aparece en una conocida web de compraventa de pisos el piso que valoramos, así como otros en el mismo edificio...... con una clasificación energética "G", o sea la peor posible. Aplicando el principio de presunción de inocencia, ya que dispongo de los datos necesarios para comprobarlo, me pongo a ello: empleando el programa CEXv1.0, y seleccionando las opciones más desfavorables del programa (es decir, sin especificar los coeficientes de transmisión, ya que los desconozco), obtengo una clasificación en el límite entre "D" y "E"!!!.
¿Dónde está el truco? ¿Qué aporta al propietario una clasificación energética tan desfavorable? De nuevo, como tantas veces, no tengo respuesta. Quizás alguien, presionado por unos honorarios imposibles ha realizado la certificación a distancia, porque aun desconociendo los trucos del programa, es muy difícil hacerlo tan mal. En cuanto a los beneficios para el propietario-vendedor, no alcanzo a verlos ya que un comprador elegirá antes un piso similar con mejor clasificación. Es más, soy incapaz de ver qué mejoras podría aplicar al piso para mejorar el resultado ya que si realmente con paredes y ventana bien aisladas y caldera nueva, obtenemos una "G", el coste de mejorarla será desorbitado.
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