En esta publicación veremos
cuál es el coste de no actuar. No estoy hablando de no tomar decisiones, ya que
no actuar también es tomar una decisión. En este caso me refiero a la
substitución de luminarias tradicionales (incandescentes, las mal llamadas de bajo
consumo, fluorescentes, etc), por otras más eficientes, en este caso los
conocidos leds. Demostraremos que no son más caros que la iluminación
convencional. En otra ocasión veremos las ventajas adicionales de este tipo de luminarias.
Para ilustrar la premisa
anterior, estudiaremos un caso reciente. Se trata de un supermercado de una
conocida marca, de tamaño medio-pequeño, lo que significa que buena parte del
consumo es debido a iluminación, ya que en este tipo de establecimientos la
proporción de neveras, congeladores, climatizadores, etc es menor que en los de
mayor tamaño, y por tanto, tiene sentido plantearse la mejora de la eficiencia
de las luminarias. Si consideramos que la iluminación puede representar un 20%
del coste total de la factura, un ahorro de un 60%, puede representar un razonable
ahorro del 12% del total de la misma.
Los datos de partida son
muy sencillos: 120 tubos fluorescentes, de 120 cm, de 48 W de consumo considerando
la reactancia; 8 horas y media de uso diario, de lunes a sábado, es decir, un
total de 204 horas al mes; y finalmente un coste del kW/h de 0,15878165 €,
obtenido de la factura.
Una simple multiplicación
de los números anteriores por 12 meses nos proporciona un coste anual de casi
2.300 € debido a la iluminación. La substitución de esos 120 tubos fluorescentes
por tubos led de 18 W nos brinda un ahorro inmediato de un 62,5%, dejando la
factura en unos 855 € anuales.
La inversión necesaria es de
3.200 €, incluyendo material y mano de obra.
Por otro lado, hay que
tener en cuenta que la vida útil de los tubos fluorescentes es de unas 8.000
horas contra las 50.000 de los tubos led, lo que significa que cada 3,3 años
aproximadamente tendremos que cambiar los tubos fluorescentes a razón de 4,50€
por tubo. Mientras que los tubos led nos durarán más de 20 años; durante ese
tiempo habremos cambiado los tubos fluorescentes al menos 6 veces, con un coste
total de 3.240€.
Es decir, que si dejamos la
instalación tal como está, resulta que cada año gastaremos unos 162€ en
reposición de tubos y unos 1.430€ de más en electricidad, o sea casi 1.600€
anuales. Si tenemos en cuenta, en un cálculo conservador, un IPC del 2% y
un aumento del coste de la electricidad
del 1%, resulta que en 10 años dejar las cosas como están nos habrá costado la
friolera de 21.400€. ¿Quién se lo puede permitir?


