sábado, 18 de octubre de 2014

El coste de no actuar







En esta publicación veremos cuál es el coste de no actuar. No estoy hablando de no tomar decisiones, ya que no actuar también es tomar una decisión. En este caso me refiero a la substitución de luminarias tradicionales (incandescentes, las mal llamadas de bajo consumo, fluorescentes, etc), por otras más eficientes, en este caso los conocidos leds.  Demostraremos que no son más caros que la iluminación convencional. En otra ocasión veremos las ventajas adicionales de este tipo de luminarias.

Para ilustrar la premisa anterior, estudiaremos un caso reciente. Se trata de un supermercado de una conocida marca, de tamaño medio-pequeño, lo que significa que buena parte del consumo es debido a iluminación, ya que en este tipo de establecimientos la proporción de neveras, congeladores, climatizadores, etc es menor que en los de mayor tamaño, y por tanto, tiene sentido plantearse la mejora de la eficiencia de las luminarias. Si consideramos que la iluminación puede representar un 20% del coste total de la factura, un ahorro de un 60%, puede representar un razonable ahorro del 12% del total de la misma.
Los datos de partida son muy sencillos: 120 tubos fluorescentes, de 120 cm, de 48 W de consumo considerando la reactancia; 8 horas y media de uso diario, de lunes a sábado, es decir, un total de 204 horas al mes; y finalmente un coste del kW/h de 0,15878165 €, obtenido de la factura.
Una simple multiplicación de los números anteriores por 12 meses nos proporciona un coste anual de casi 2.300 € debido a la iluminación. La substitución de esos 120 tubos fluorescentes por tubos led de 18 W nos brinda un ahorro inmediato de un 62,5%, dejando la factura en unos 855 € anuales.
La inversión necesaria es de 3.200 €, incluyendo material y mano de obra.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que la vida útil de los tubos fluorescentes es de unas 8.000 horas contra las 50.000 de los tubos led, lo que significa que cada 3,3 años aproximadamente tendremos que cambiar los tubos fluorescentes a razón de 4,50€ por tubo. Mientras que los tubos led nos durarán más de 20 años; durante ese tiempo habremos cambiado los tubos fluorescentes al menos 6 veces, con un coste total de 3.240€.
Es decir, que si dejamos la instalación tal como está, resulta que cada año gastaremos unos 162€ en reposición de tubos y unos 1.430€ de más en electricidad, o sea casi 1.600€ anuales. Si tenemos en cuenta, en un cálculo conservador, un IPC del 2% y un  aumento del coste de la electricidad del 1%, resulta que en 10 años dejar las cosas como están nos habrá costado la friolera de 21.400€. ¿Quién se lo puede permitir?

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