Necesitas vender tu vivienda; acudes a una inmobiliaria de la zona. Lo primero que te ofrecen es la venta de tu piso en poco tiempo y a un precio muy interesante. A cambio te piden exclusividad y una comisión "razonable" del 3%, cuando no del 5%, como se hacía hasta hace muy poco. Te pedirán una copia de la escritura y a lo sumo, el último recibo del IBI, firmas un contrato que no tienes tiempo de leer y lo dejas todo en sus manos, te olvidas del tema, piensas que ellos se encargan de todo. En definitiva, crees que son los profesionales adecuados y no tendrás problemas.
Sin embargo, muchas veces, nos encontramos con “profesionales” que no son tales: no se nos ocurre pedirles el carnet de API, o similar que acredite sus conocimientos o su experiencia.
El resultado, puede ser que al cabo de unos meses no hayan vendido tu vivienda, te llamen para rebajar el precio, puesto que nadie se interesa por ella, manteniendo la exclusividad y a ser posible el importe total de la comisión sobre el precio inicial.
Durante este tiempo, creías que se habrían tomado la molestia de leerse las escrituras para comprobar que no tienen cargas (hipotecas, embargos,...), que habrían preparado un informe de la vivienda con fotografías, planos, descripción de la vivienda y el entorno, comprobación de superficies, ... y que lo habrían publicitado en varios medios: internet, revistas especializadas, diarios. Pero resulta que apenas ha habido personas interesadas, por varias razones: las fotografías de la vivienda no eran buenas, con poca luz, realizadas de forma rutinaria, para mostrar un salón desordenado, una cocina con la olla puesta al fuego, los platos sin recoger, el baño con las toallas mal colgadas, la alfombrilla arrugada y una terraza donde sólo se ve al aparato de aire acondicionado, la bicicleta y estante lleno de trastos; además, el comercial no ha sabido concretar la superficie real a quien se ha interesado por teléfono: tiene tres dormitorios, un baño un aseo, sesenta metros según la escritura,.......
Cuando por fin alguien se ha interesado y ha concretado una visita, resulta que nos avisan sin tiempo de recoger la casa, ni dejar el perro con un vecino para que no distraiga la atención o asuste a los extraños.
En definitiva, no han hecho el trabajo que cabría esperar de un profesional. Visto así, y de hecho es lo que ocurría hasta hace muy poco, cualquiera con un poco de labia se convertía en un comercial de éxito, cualquier piso se vendía en menos de un mes (“si no da hoy la paga y señal, esta tarde viene una pareja con el dinero en efectivo”, a veces incluso era cierto). Un comercial podía vender dos pisos en un mes (o más), a 210.000 €, llevándose la mitad de la comisión del 5% (el resto para la inmobiliaria o la franquicia), o sea, a razón de 10.500 € al mes.
Estoy convencido que por ese precio, se podría haber elaborado un informe de calidad, con fotografías más “profesionales”, con un croquis a escala, comprobando e informando de la superficie útil y construida, y de las terrazas si existen, solicitar una nota simple al registro para comprobar el estado de cargas, etc, y realizar una descripción más o menos técnica del edificio, y no sólo decir si es de obra vista o si tiene ascensor, cosas evidentes que cualquiera puede ver en la primera visita, solicitar cédula de habitabilidad si estuviera caducada, ...etc.
Mi propuesta es la siguiente:
Como arquitecto y tasador experimentado, tengo los conocimientos suficientes para realizar un preciso informe de la vivienda (casa aislada, adosada, piso, local, etc), con inclusión de croquis, fotografías, planos de situación, copia de escritura, cédula de habitabilidad, etc. con una recomendación del precio razonable de venta a solicitar, todo ello a un precio fijo pactado inicialmente, sin sorpresas, independiente del valor final de venta, y sin exclusividad. Con este informe, podrá seleccionar y filtrar de antemano algunas visitas que no buscan lo que estamos ofreciendo, ahorrando trabajo al “comercial”, por lo que podrá negociar con él una rebaja de su comisión o incluso prescindir de cualquier intermediario.
Creo que no es justo cobrar un porcentaje del valor de venta del inmueble sólo por abrir el piso a los interesados (aunque sea 100 veces) y decirles que tiene unos 80 metros, una terraza con vistas, tres dormitorios y ascensor y no saber responder si la estructura es de hormigón o de muros de carga, o si esas fisuras que hemos visto al entrar ya están estabilizadas o tendremos que reparar el edificio entero.
Por eso, como profesional liberal, ofrezco mis conocimientos a través de un informe técnico, a un precio tasado.
Ejemplo:
Piso de 100 m² construidos.
- Visita previa de reconocimiento. Toma de fotografías y mediciones.
- Realización de croquis y cálculo de superficies útiles y construidas y terrazas.
- Toma de fotografías, si es necesario en segunda visita, con el piso en condiciones.
- Realización de informe técnico, con valoración de mercado, y circunstancias de mercado observadas, descripción del entorno, del edificio y del piso, fotografías, croquis.
- Precio: 250 €.
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